Hace tres días que el pueblo es agua abandoné todos mis zapatos en las banquetas puse mi cabeza debajo de un chorro, me convertí en agua, soy parte del río donde navegan capitanes en bolsitas de plástico. Llevo a los barquitos hasta las alcantarillas, cascadas que suena a risas lejanas. Hace tres días que soy gotas, gotas, gotas, me escurro por las tejas y caigo por las paredes de las casas de San Cristóbal. Verano 2002 Video del Tornado en San Cristóbal de Las Casas
Cuatro son las historias, una, la más antigua, es la de una fuerte ciudad que cercan y defienden hombres valientes. Los defensores saben que la ciudad será entregada al hierro y al fuego y que su batalla es inútil; el más famoso de los agresores, Aquiles, sabe que su destino es morir antes de la victoria. Los siglos fueron agregando elementos de magia. Se dijo que Helena de Troya, por la cual los ejércitos murieron, era una hermosa nube, una sombra; se dijo que el gran caballo griego en el que se ocultaron los griegos, era también una apariencia. Homero no habrá sido el primer poeta que refirió la fábula; alguien, en el siglo catorce, dejó esta línea que anda por mi memoria: The borgh brittened and brent to brontes and ashes .[ ] Dante Daniel Rosetti, imaginaría que la suerte de Troya quedó sellada en aquel instante en que Paris arde en amor de Helena; Yeats elegirá el instante en que se confunden Leda y el cisne que era un dios. Otra, que se vincula a la pri...
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